¿Hacer o fotografiar?

Hace unos días vi un vídeo sobre un grupo de jóvenes que se lanzaban a un lago con una especie de catapulta. Aparte de parecer bastante divertido el tema de la catapulta, el vídeo en sí era muy interesante: Gente haciendo cosas espectaculares, música cañera, imágenes en alta definición, steadicams, desenfoques y muchos planos en movimiento, con ese aspecto que dan ahora las cámaras de fotos grabando vídeo, una tentación irresistible para casi cualquier aficionado a la fotografía o al vídeo.

Pero… Llegado el momento, ¿qué hacer? ¿saltar con la catapulta o grabar el vídeo? ¿Buscar fama y fortuna con imágenes espectaculares o hacer algo espectacular? Si sólo hubiera una oportunidad, ¿qué elegiríais?

Seguro que ya tenéis una opinión a respecto…

Yo hubiera elegido catapulta, seguro que hubiera dudado pensando en lo bien que podría quedar luego el vídeo en esta humilde página (aparte de la fama y la fortuna, claro 😉 Pero… bueno… Una catapulta!!!!!!

Cuando esto de la fotografía empieza a ser algo más que una simple afición, es fácil caer en que la foto puede surgir en cualquier momento… La FotoLa Fooootoo… Y, bueno, al final asumir que el mundo cabe en un pequeño cuadradito de cristal.

He estado pensando sobre esto los últimos días, incluso lo he dejado caer por mi  cuenta en twitter… Así que cuando surgió el plan de ir a hacer fotos o pilotar un ultraligero… Hacer fotos… Pilotar… Hacer fotos… Hmmm… Yeah!!

Foto cortesía de Paul Rojas

Como no sólo de píxeles vive el hombre nos acercamos al Aeroclub de Guadalajara, en Robledillo de Mohernando con el mítico Pico Ocejón de fondo. Donde Benito, el director de Mydair, nos trató de maravilla y nos bautizó en el mundo del vuelo en ultraligeros. Navegamos, hicimos pasadas a baja altitud por la pista, pérdidas, aterrizajes cruzados y pasamos toda la tarde comentando lo diferente que es uno de estos ULM de los A320 en los que estamos acostumbrados a “volar”.

¿Fotos? Sí, claro, pero desde la pista, que arriba era el momento de estar a otras cosas 😀

Tenéis que probarlo. Alguno de los que fuimos ya está hablando de que si hay que volver, que si mi hermano se apunta, que si la próxima vamos hasta el Ocejón… Así que ya sabéis, dejad la cámara abajo y animaos a probar a pilotar vosotros mismos, que el mundo es muy grande visto desde ahí arriba… Si vais, avisad.

P.D: Queridos reyes magos, si me traéis una de éstas prometo volver y grabar un vídeo desde arriba 😉